La gestión de stocks es estratégica para cualquier negocio de la industria o el comercio.

Representa una organización de su flujo logístico que, bien pensada, puede generar importantes ahorros y un retorno de inversión muy interesante.

No sólo aborda el plano financiero, sino que al administrar de manera óptima las existencias y suministros, influirá también en la satisfacción del cliente la que se verá impactada positivamente.

La gestión de stock es el control de los flujos de entrada y salida de mercancías, para garantizar la disponibilidad inmediata de un producto cuando se realiza un pedido y para satisfacer la demanda, sin que resulte demasiado costoso para la empresa y evitando al máximo los desperdicios y pérdidas.

En cambio, los riesgos de una mala gestión del inventario, trae consigo una mala gestión de pedidos, mayores necesidades laborales, retrasos en los tiempos de preparación y entrega, un espacio de almacenamiento mal organizado, uso no óptimo del equipo, accidentes de trabajo, pérdida, deterioro y rotura de mercancías. A su vez, corren el riesgo de disminuir su competitividad en el mercado, a favor de tiendas o almacenes mejor organizados.

El desafío es encontrar el equilibrio entre el exceso y la escasez de existencias mediante el cálculo de las existencias de seguridad. De esta forma, se minimizan los riesgos asociados a los extremos.

Se puede mejorar la gestión de inventario mediante:

  1. Organizar el almacén o espacio de almacenaje.
  2. Establecer buenas prácticas de nomenclatura y etiquetado de inventario.
  3. Definir y documentar los métodos de reabastecimiento.
  4. Usar conteo cíclico.
  5. Limitar y rastrear el acceso al inventario.
  6. Utilizar software para la gestión de inventario.